Tené el control sobre cómo pensar, sentir y actuar con tu dinero.
Para que definas el destino de tus ingresos, identifiques necesidades y deseos, asumas las deudas que puedas manejar y reconozcas la importancia de planificar tu futuro financiero.
Definí el destino que darás a tus ingresos
¿Cómo? Generando un control de gastos y presupuesto.
Identificá entre necesidades y deseos
Para luego crear un plan para cumplirlos.
Asumí deudas que puedas manejar
Para esto, primero hay que ser conscientes y sinceros con nosotros mismos.
Dale importancia a planificar tu futuro financiero
Estableciendo montos, plazos y prioridades.
La Educación Financiera
favorece la justicia, la equidad y el progreso.
Gestión Emocional y Financiera
Te invito a trabajar con un método innovador para descubrir cuáles son hoy tus verdaderas necesidades.
Desde allí, haremos un recorrido consciente de tu historia personal, indagaremos en el pasado, presente y futuro de tu relación con las finanzas.
De este recorrido se desprenderá tu relación con el dinero: qué valor tiene y qué lugar ocupa en tu escala de prioridades.
Trabajaremos con ejercicios sencillos para que tomes conciencia del «para qué» y con las herramientas de acompañamiento continuo, planificarás tu futuro deseado.
Seguro tenés muchos planes.
Yo sé cómo los podés hacer realidad.
¿Cuándo es el mejor momento para organizar tu dinero?¿Te falta información sobre cómo ahorrar e invertir para formar tu patrimonio?
La educación financiera comprende todas las herramientas que te ayudarán a tomar mejores y más inteligentes decisiones con respecto al dinero.
Argentina, en fondo de la tabla
En materia de educación financiera, Argentina se encuentra en el puesto 37 de un ranking internacional que incluye a 39 países y está última cuando se la compara con Chile, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.
La falta de educación financiera atraviesa todos los niveles sociales, es decir, estamos tan mal que la diferencia de conocimientos entre ricos y pobres son marginales.
Es la falta de conocimiento sobre el manejo del dinero lo que lleva muchas veces al sobreendeudamiento, mala utilización de la tarjeta de crédito o débito, desconocimiento del denominado “gasto hormiga”, préstamos para cubrir otro préstamo, desconocimiento de las alternativas de inversión, imposibilidad de ahorro, etc.